PROFESOR DE MATEMATICA


PROFESOR DE MATEMATICA

Artculos y temas de inters general 1ra parte

 

Muchos alumnos en sus primeros contactos con temas cientficos se realizan la consabida pregunta y esto para que sirve estudiarlo a veces no la formulan pero la piensan para sus adentros. Y es muy bueno que ello suceda pues ese es el comienzo de una serie de preguntas que llevan al conocimiento verdadero es decir a un frtil territorio de bsqueda.

La bsqueda cientfica como cualquier otra utiliza una estrategia que est basada en las  herramientes de las cuales ella se nutre.  

El mtodo cientfico deductivo fue creado por el sabio italiano Galileo Galilei quin fu el primero en   destacar la importancia de la observacin y la repetitividad de los fenmenos fisicos en igualdad de condiciones en que se realiza el experimento.

 

VUESTRA MAJESTAD   LA ENTROPIA


La entropa y la era Industral. Sobre una lectura del libro Entropy de Jeremias Rifkin

Los pases industrializados y Estados Unidos en particular, estn llegando a una divisoria entrpica . Al cabo de 400 aos, el mundo empieza a agotar la base de recursos no renovables, que proporcion a la era industrial un colosal flujo de energa solar acumulada. En cada etapa de la linea de flujo de la energa, el desorden va en aumento y los transformadores tecnolgicos e institucionales se vuelven cada vez ms complejos, ms concentrados, ms especializados y ms propensos a las averas.
No hace falta ser un economista para poder comprender este proceso.
Puesto que todos sobrevivimos transformando, intercambiando y eliminando energa en sus distintas formas, experimentamos directamente las tremendas dislocaciones en la lnea de flujo de energa que van produciendose
a medida que se acerca cada vez ms a la divisoria entrpica. Este proceso resulta especialmente evidente cuando consideramos los estragos de la inflacin.
La inflacin est  estrechamente relacionada con el agotamiento de la base energtica no renovable.
Segn va resultando ms costoso extraer  del entorno, la energa disponible, cada vez menos facilmente explotable, los costes asociados con los procesos de transformacin, intercambio y eliminacin siguen creciendo a lo largo de toda la lnea de flujo de energa. En consecuencia los precios no dejan de aumentar, tanto para el productor como para el consumidor.
La acumulacin de desrdenes debidos al flujo de energa aade nuevos costos econmicos, polticos y sociales, que tambin contribuyen a aumentar los precios para el consumidor y el productor.
La espiral de la inflacin crece incesantemente a mediida que escasean los recursos energticos del medio.
El motivo de este fenmeno es sencillo, hace falta mas dinero para sostener una tecnolga ms compleja y mas cara que permita extraer y procesar la energa restante (disponible en el medio), y ms dinero  para pagar los costes de controlar y eliminar todo el desorden producido por la disipacin de energa, en el proceso de flujo.
Segn Barry Commoner, todas las fuentes de energa basicas adolecen de un defecto comn.
 
 Puesto que son no renovables o estn sobrecargados con una tecnologa innecesariamente compleja  -o ambas cosas  a la vez-,                                                                                                                                                                                     exigen inversiones de capital  cada vez mayores , su obtencin es cada vez ms dificil y en el mercado libre de la empresa privada  ms cara, .

Tanto las economas socialistas como las capitalistas se basan en la no agotabilidad de los recursos naturales o sea que tienen una cosmovisin mecanisista clsica.
Los economistas modernos han malinterpretado completamente la base de toda actividad econmica.Una vez mas la primera ley afirma que la energa es constante no puede ser creada ni destruida solo transformada.
La mayora de los economistas no pueden aceptar esta sencilla idea y viven aferrados a la idea de que el esfuerzo humano aadido a los recursos de la naturaleza crea un valor mayor y no menor.
No les entra en la cabeza que ni las mquinas ni las personar pueden crear nada (energticamente hablando), que solo pueden transformas las reservas energticas disponibles desde un estado utilizable a uno de deshecho, sin proporcionar en el proceso mas que un provecho momentaneo.
Los economistas  se aferran obstinadamente a la idea de que el esfuerzo humano y la maquinaria solo crean valor, porque creen en el paradigma del progreso material permanente e ilimitado. Tambin sabemos que hasta las cosas de valor que producimos acaban con el tiempo convirtindose en  residuos y energa disipada.
As pues, no existe tal cosa como el progreso material en el sentido de acumular una reserva permanente de bienes utilizables, ya que todo lo que hacemos en el mundo acaba inevitablemente como polvo en el viento.
Analicemos el concepto de productividad. Los sistemas capitalista y socialista definen la productividad en forma de velocidad por unidad de produccin con lo que se subraya la importancia de realizar una tarea determinada con la mayor rapidez posible.Sin embargo desde el punto de vista termodinmico, sera ms adecuado tener en cuenta la entropa causada por unidad de produccin antes que la velocidad. Hace algunos aos se realiz un estudio a fin de averiguar cunta energa era necesaria para fabricar un automovil. La conclusin fue que en la prctica se consuma una energa varias veces superior a la que realmente era necesaria. Porqu se consuma toda esta energa adicional ?.Para que el automvil saliera mas rpidamente  de la cadena de montaje.
Cuanto mayor importancia tiene la velocidad de produccin, mayor es el gasto de energa extra involucrada en el proceso. Gran parte de la energa derrochada por las economias industriales es el precio que hemos de pagar por la velocidad. Como ejemplo que ilustra la diferenciaentre velocidad de produccin gasto de entropa por unidad de produccin tomemos la siguiente situacin :
Un automovilista en la ruta advierte que se est agotando su combustible .Que hacer?
La mayora de nosotros optara por la fcil, se asusta y aprieta el acelerador en la creencia que con ello aumentamos la probabilidad de alcanzar la prxima gasolinera. Sin embargo sucede todo lo contrario, si regulamos el consumo de combustible el rendimiento energtico es mayor. Tardaremos mas en llegar pero  el tiempo perdido queda compensado por el combustible que se ahorra, que puede utilizarse para recorrer una mayor distancia.
Los economistas no han comprendido que la entropa es el concepto que marca las coordenadas fsicas de la secases. Esto resulta particularmente evidente cundo se trata de equilibrar los presupuestos. Aunque generalmente se reconoce que una sociedad no puede ir consumiendo ms de prisa de lo que produce, los economistas siguen pasando por alto el hecho de el equilibrio final de los presupuestos no se alcanza dentro de la sociedad, sino entre la sociedad y la naturaleza.
El problema del dinero y la deuda est estrechamente vinculado con esta incomprensin de la naturaleza de los presupuestos equilibrados y los deficits. Algunos estudioso como F. Soddy y H.Daly han intentado poner de manifiesto la evidente contradiccin que existe entre las convenciones sociales del dinero y  la deuda, por una parte, y el flujo entrpico de la naturaleza por otra parte.
El dinero por ejemplo es una forma de deuda nacional, pues representa un derecho sobre la riqueza fsica total de la comunidad que el individuo es libre de intercambiar por riqueza real en cualquier momento futuro.
El problema que los economistas pasan completamente por alto es que la capacidad de generacin de riqueza fsica por parte de la comunidad no es inagotable. Las leyes de la termodinmica imponen limites fijos a la cantidad de riqueza que puede generarse. Sin embargo no existe ningn lmite para la cantidad de dinero que puede emitirse y ponerse en circulacin. El problema se hace evidente con la introduccin de la deuda y el inters compuesto. Como expres hace mas de cincuenta aos el premio nobel de qumica F.Soddy
 
 Las deudas estn sometidas a las leyes de la matemticas y no a las de la fsica. A diferencia de la riqueza que est sometida  a las leyes de la termodinmica, las deudas no se pudren con el tiempo ni son consumidas por el proceso de vivir; al contrario van  creciendo al tanto por ciento anual, segn las conocidas leyes matemticas del inters simple o compuesto.

El economista H. Daly expone las inevitables consecuencias que resultan cuando la sociedad enfrenta el concepto matemtico del inters compuesto con la realidad fsica de la termodinmica y explica que mientras la deuda puede crecer indefinidamente a un inters compuesto,  la riqueza fsica real no puede ir creciendo a la misma velocidad. Porque su dimensin fsica est sometida a la fuerza destructiva de la entropa.
En plena coincidencia con el anterior anlisis de Soddy , Daly concluye que:
  

Puesto que la riqueza no puede crecer continuamente a la misma velocidad que la deuda, la relacin de  1 a 1 que se da entre  ambas deber romperse en algn momento es decir. tendr que haber una cancelacin o recusacin de la deuda. La reaccin  positiva del inters compuesto debe contrarrestares con medidas de recusacin de la deuda tales como inflacin, bancarrota o impuestos confiscatorios, todo lo cual engendra violencia.


De la  exposicin de estos dos autores se advierte la asimetra de las relaciones entre un pas deudor ( poseedor de riquezas naturales) y el pas prestador .Siempre las dificultades de cualquier tipo afectaran al deudor y correr peligro su estabilidad, poltica, econmica y su soberana que sobrevienen de las presiones por los pagos mas los intereses.

 

Principios de la Sinergtica como herramienta de modelizacin de fenmenos economico-sociales.-La Opinin pblica como ordenador .

 

Como la presente no es un tratado de principios fsicos aplicados fenmenos sociales, econmicos, biolgicos, intitucionales lo expuesto solo posee un caracter simplificador e ilustrativo.La sinergia es una ciencia que estudia los fenmenos cooperativos o procesos de autoorganizacin.

En los sistemas autoordenador existe el concepto de sistema ordenador y sistema esclavo, el sistema ordenador esclaviza una o varias partes del sistema imponiendo sus reglas de conducta particulares.

 

Inmediatamente volvemos a encontrarnos con la peculiar interrelacin entre los individuoa y el estado de orden.El estado ordenado esclaviza a los individuos, y estos a su vea mantienen vigente el estado de orden.

Nuestra tesis es que la opinin publica juega el papel de ordenador que esclaviza las opiniones individuales, imponiendo por lo tanto una opinion mas homogenea en la sociedad, lo cual contribuye a la propia supervivencia..

La fundamentacin de este fenmeno no es tan simple, pero existe abundante evidencia sociolgica ala respecto.

Los elementos que entran en juego a modo de subsistemas son los medios de comunicacin y los gobiernos.

Las tesis que sostenemos son las siguientes.:

 

1) Las personas son susceptibles a la opinin dominante y tienden a adherrsele

2) Las personas tienen dos mecanismos para conocer la opinin de los dems : el contacto directo y los medios de comunicacin.

3) Los medios de comunicacin de masas llevan implisita su propia dinmica

4) Entre los medios de comunicacin de masas, la prensa es sensible a la influencia colectiva de los ciudadanos, concretamente a travs de la conducta adquisitiva de los lectores.

5) En los estados democrticos el gobierno se ve marcado en forma decisiva por la  opinion publica.

 

Veremos ahora como podemos servirnos de los conceptos de ordenador y esclavizacin para dilucidar las interrelaciones especificas entre las fuerzas sociales.

En el contexto de la formacin de la opinin existen dos tipos de individuos los emancipados o sea los que se forjan su propia opinin y no se dejan influenciar por nada ni nadie y los que se dejan influenciar por los dems (que son por asi decirlo la mayora) .Es sobre este ultimo grupo donde se hacen sentir los efectos sinergticos.

Debido a la alta influenciabilidad de la opinin publica es muy facil entender por que en situaciones particulares la misma puede ser polarizada y caer presa de la fuerza avasalladora de las mayoras Un mecanismo de desestabilizacin puede ser la falta de confianza en un sistema y esto provoca miedo y a su vez un efecto de estampida  y  adhesin general a la opinin pblica predominante.

La posibilidad de influir en las personas tambien queda claramente expresada en las siguientes palabras de James Madison (1751-1836), uno de los padres de la Constitucin norteamericana Si bien es cierto que toda dominacin, todo gobierno, estan legitimados por la opinin pblica y se basan en ella, no lo es menos que en cada individuo la fuerza de sus convicciones y opiniones y el grado en que sus convicciones influyen en su conducta prtica, en su actuacin, dependen en gran medida de cuantos hombres.

 

el siguiente artculo apareci en la revista Exactamente en diciembre de 1999.

Ciencia y religin 

confrontacin o armona? 

por Guillermo Boido*

 

La mayor parte de las veces, la historia se encarg de llevar las dicotomas ms enraizadas al terreno del recuerdo. En el caso de la relacin entre cristianismo y ciencia, la tensin no parece superarse con el paso de los siglos: con mayor o menor virulencia, los chispazos se mantuvieron a la orden del da y el dilogo pas por perodos de fanatismo, conciliacin, terror y apertura. 

En la siguiente nota, el fsico y epistemlogo Guillermo Boido da muestra de las disputas y posiciones ms significativas en la historia de esta complicada relacin con sus resonancias actuales.

No es sencillo resumir los vaivenes de la relacin entre ciencia y religin cristiana una historia que ha transcurrido a lo largo de dos milenios pues la actitud de la Iglesia ante la investigacin cientfica de la naturaleza, en ese perodo, tuvo matices muy dispares. En los primeros siglos de nuestra era, el pensamiento cristiano fue hostil a la filosofa natural, identificada con el paganismo de los antiguos, como lo prueba la destruccin de la Biblioteca de Alejandra, a fines del siglo IV, por orden del obispo Tefilo. En el siglo II, Tertuliano, aplogo del cristianismo, haba expuesto con claridad el fundamento doctrinal del rechazo a la filosofa antigua, afirmando que "toda curiosidad termina en Jess y toda investigacin en el Evangelio; debemos tener fe y no desear nada ms". El ms importante de los padres de la Iglesia, San Agustn, quien vivi entre los siglos IV y V, conoca bien la obra de los filsofos naturales grecolatinos, pero consideraba que sera pernicioso para un buen cristiano ocupar su tiempo en asuntos ajenos a la bsqueda de la salvacin personal.

Sin embargo, a partir del siglo X, en una Europa ideolgicamente hegemonizada por el cristianismo, una parte del clero adquiri para s el privilegio del ocio necesario para interesarse en cuestiones naturales y volver a discutir acerca de ellas. De hecho, el estudio y la reelaboracin del fondo documental antiguo que reingresara a Europa a partir del siglo XI (proveniente del mundo rabe) estuvo a cargo de eruditos frecuentemente vinculados a la Iglesia, la cual dio su apoyo, en particular, al surgimiento de las universidades medievales. La Universidad de Pars, por caso, se conform alrededor de diversas escuelas vinculadas a la catedral de Notre Dame bajo la tutela del obispo de esa ciudad. La sntesis del pensamiento aristotlico y la teologa cristiana, llevada a cabo en el siglo XIII por Santo Toms de Aquino, puede servir de ejemplo de esta nueva etapa en las relaciones entre ciencia y religin. Adems, expresa el respeto que inspiraban a los telogos los sistemas filosficos y cosmolgicos de la antigedad, a condicin de que fuesen asimilados al pensamiento doctrinal hegemnico. Puede decirse que, entre los siglos XI y XVI, con pocas excepciones, el cristianismo tuvo el monopolio de los estudios filosficos y cientficos.

Pero esta aceptacin y promocin de la ciencia por la Iglesia acab abruptamente a mediados del siglo XVI, poco despus de la muerte de Coprnico, cuando los cismas religiosos (la Reforma) amenazaron la hegemona de la Iglesia de Roma. Ante la enorme difusin de los credos protestantes, el catolicismo respondi enrgicamente para recuperar el terreno perdido. El Concilio de Trento (1545-1563), finalizado veinte aos despus de la muerte de Coprnico y un ao antes del nacimiento de Galileo, precis al mximo los aspectos doctrinales y estableci los procedimientos a seguir para la restauracin catlica, dando lugar a lo que se llam la Contrarreforma. Al determinar las fuentes de la revelacin, las reglas de interpretacin a las que deba ajustarse la Escritura y la doctrina de los sacramentos, el Concilio atac los fundamentos mismos del protestantismo.

La Compaa de Jess haba ya sido creada en 1540. Los jesuitas, con su organizacin de carcter casi militar y su frrea disciplina, se consideraron a s mismos "soldados de Cristo" y asumieron el compromiso de llevar a cabo la recuperacin contrarreformista, en particular en lo catequstico. La nueva Congregacin de la Suprema y Universal Inquisicin o del Santo Oficio, heredera de la antigua Inquisicin existente ya desde el siglo XIII, comenz a actuar a modo de polica intelectual y de represin en defensa de la ortodoxia tridentina. En 1570 se cre tambin la Congregacin del Indice, destinada a confeccionar listas de libros prohibidos, considerados herticos o filoherticos, y cuya lectura haca pasible al infractor de ser entregado a los tribunales inquisitoriales.

En el mbito catlico, como consecuencia de la Contrarreforma, las novedades cientficas y las doctrinas filosficas o teolgicas que manifestaran presuntas desviaciones de los dogmas establecidos fueron censuradas y condenadas, lo cual se manifest en numerosos episodios de crueldad tales como la prisin durante dcadas y la brutal tortura del mstico Tommasso Campanella, la muerte en la hoguera de Giordano Bruno (1600) y el proceso a Galileo (1633). La farsa jurdica que signific este clebre proceso acab por destruir transitoriamente la ciencia en Italia pero no pudo impedir su acelerado desarrollo en la segunda mitad del siglo XVII en los pases desvinculados de la autoridad romana, especialmente en Holanda e Inglaterra. No es por azar que, en el prembulo a los estatutos de la Royal Society, redactados por Robert Hooke en 1663, se afirme que el objetivo de la institucin ha de ser la promocin de los estudios cientficos y tcnicos con exclusin de consideraciones teolgicas.


La ciencia encuentra un nuevo espacio

El desenlace del proceso a Galileo, episodio clave en la historia de las relaciones entre ciencia y religin, fue considerado insensato por todos aquellos que, en el campo eclesistico y fuera de l, confiaban en erigir una Iglesia renovada capaz de coprotagonizar sin antagonismos la construccin de una nueva poca. El propio Galileo haba concebido, en la segunda dcada del siglo XVII, una serie de tesis hermenuticas que permitiran la coexistencia armnica de la ciencia y el dogma cristiano, fundadas en una interpretacin no literal de la Biblia, pero los telogos contrarreformistas de entonces rechazaron la propuesta. Como afirma tardamente hoy Juan Pablo II, "Galileo, creyente sincero, se mostr en este punto ms perspicaz que sus adversarios telogos". Luego, a partir del siglo XVIII, la ciencia se volvi una empresa secular, pues lograba desembarazarse de sus componentes religiosos originales. Nuevos mbitos del mundo natural quedaban subsumidos bajo la explicacin cientfica y la teologa se refugiaba en aquellos dominios en los que la ciencia, hasta ese momento, haba sido incapaz de acceder. De ese modo, el  territorio en el cual la teologa pareca insustituible se volvi paulatinamente cada vez ms estrecho. Para decirlo de algn modo, cada avance cientfico obligaba a los telogos a buscar a Dios en otra parte. Ello ocurri, por caso, ante la evidencia cientfica de que la edad de la Tierra no es compatible con una creacin divina relativamente reciente, como se desprende de una interpretacin literal de la Escritura, o con el evolucionismo biolgico, opuesto al bblico fijismo de las especies.

 

El iluminismo del siglo XVIII y en particular el positivismo, el marxismo y otras corrientes filosficas e ideolgicas del siglo XIX presentaron la cuestin ciencia-religin como una opcin de hierro, en la cual, desde luego, era necesario tomar partido por la ciencia. En cierto modo, se advierte que ambas partes en litigio aceptaban tcitamente una suerte de maniquesmo encubridor de las complejidades de la historia y se negaban a acordar algn mnimo punto de convergencia o acuerdo. El fundamentalismo teolgico llev la peor parte en la controversia, y su papel se redujo, como afirmaba el historiador Lynn White, a desarrollar acciones de retaguardia con cortinas de humo intelectual para cubrir la retirada.

La mayora de los historiadores de la ciencia del siglo XIX, de extraccin positivista, admita sin ms que la brecha entre ciencia y religin era insalvable, y por ello dicho siglo fue prdigo en manifestaciones de que el avance de la ciencia supone a cada paso una victoria en la declarada "batalla" entre el conocimiento y los dogmas religiosos. A esta tesis se opone actualmente el presupuesto que John H. Brooke, en su libro Science and Religion (1991), llama "la diversidad de la interaccin", y que, en suma, sin negar la existencia de conflictos o episodios de intolerancia, incluso trgicos, pretende establecer las mltiples vinculaciones entre el pensamiento judeocristiano y el desarrollo de la ciencia occidental. La tesis segn la cual dicho desarrollo ha sido totalmente autnomo y desgajado de factores culturales, metafsicos y aun religiosos, entendidos necesariamente como obstculos al progreso del conocimiento, es sencillamente falsa, como la historia de la ciencia de tiempos recientes ha puesto en evidencia.


Ciencia, tica y dogma: un nuevo debate

La necesidad de ofrecer un marco regulatorio para el desarrollo de la ciencia en armona con la fe cristiana ha redundado en una depuracin deseable del pensamiento religioso, condicin esencial para que ste prosiga formando parte de la mutante cultura de nuestra poca. Pues como afirmaba hace tiempo Alfred Whitehead, los principios de la religin pueden ser eternos, pero su expresin humana requiere una reelaboracin constante, despojada de simbolismos accidentales que el transcurso del tiempo vuelve inadecuados.

A diferencia de lo que ha ocurrido en gran parte de los dos milenios de existencia del cristianismo, la religin pertenece hoy al dominio de lo personal y no puede cuestionar la autonoma de la ciencia. Tambin resulta improcedente invocar teoras cientficas para corroborar esta o aquella afirmacin bblica, entendida literalmente, acerca de cuestiones naturales. El propio papa Po XII, en una conferencia pronunciada en 1951 ante la Pontificia Academia de las Ciencias, elogiaba la teora cosmognica del abate Lematre (antecesora de la hoy conocida como del Big Bang) por su carcter "probatorio" de la creacin del mundo en algn instante del pasado. Lo que no se comprende en estos casos es que, en virtud de la propia dinmica interna de la ciencia, alguna teora cosmognica alternativa que pudiese ser formulada en el siglo XXI, ms eficaz desde un punto de vista estrictamente cientfico, podra ser esgrimida, de manera igualmente impertinente, para "probar" lo contrario. Actualmente, Juan Pablo II no se presta a tales malentendidos y, como ha sealado reiteradamente, "el cristianismo tiene en s mismo la fuente de su justificacin y en absoluto espera que la ciencia se convierta en su apologtica fundamental".
 

 Policas, psquicos y delincuentes
Por Guillermo Gimenez Castro y Guillermo Lemarchand

artculo aparecido en la revista exactamente del 5 de mayo de 1996

A travs de la historia astrlogos y magos han prestado servicio a los poderosos de la tierra. Pero en este siglo de la ciencia y la tecnologa, el reconocimiento de la utilizacin de semejantes asesores suele ser desprestigiante. Sin embargo, en EE.UU., a fines del mandato del presidente Ronald Reagan, se revel que una astrloga le manejaba nada menos que su agenda. Ms all de este caso anecdtico, en noviembre del ao pasado, se reconoci oficialmente la utilizacin de psquicos en tareas policiales y de espionaje. El gobierno norteamericano gast, por lo menos, 20 millones de U$S en proyectos condenados desde el principio al fracaso.

La creencia en percepciones extrasensoriales (PES), por ejemplo en la telepata, tiene un arraigo popular muy fuerte. Diarios, revistas, libros, programas de televisin (recuerdan La Dimensin Desconocida o, el ms actual, Los Archivos X promueven la aceptacin popular. La raigambre en estas creencias es tan antigua como la misma humanidad y se enraza con los orgenes mismos de las creencias religiosas.

Hace ms de 100 aos que se establecieron varias sociedades que fomentan el estudio de los fenmenos psi y promueven el intercambio entre investigadores. Sus miembros buscan evidencias de actividad paranormal mediante experimentos que intentan emular el estndar cientfico. El debate esta abierto y lejos de ser concluido. Las evidencias aportadas son vagas y hasta ahora no son concluyentes, al menos, a nuestro entender.

Pero el tema que nos ocupa en esta nota ya no es el de la investigacin bsica para comprender mejor nuestro mundo, sino el de una pretendida investigacin aplicada al mundo del espionaje. Agencias estatales, con dinero de los contribuyentes, financiaron la exploracin de la utilizacin de una tcnica cuya existencia esta lejos de haber sido demostrada, ni siquiera, de manera precaria.

Desde hace muchos aos circula el rumor de que el gobierno de la ex Unin Sovitica contrataba los servicios de espas psi, personas que supuestamente seran capaces de leer documentos secretos del gobierno enemigo a miles de kilmetros de distancia. Pero, recientemente, en noviembre ltimo, el gobierno federal de Estados Unidos reconoci haber financiado, durante los ltimos 20 aos, "investigaciones" vinculadas a fenmenos de percepcin paranormal y otras supuestas habilidades psi, por un monto de 20 millones de dlares. En la ltima dcada, oficiales de los servicios de inteligencia y militares norteamericanos habran utilizado los llamados psquicos para diversas operaciones relacionadas con cuestiones de seguridad nacional.

Aparentemente, la financiacin pblica de este tipo de actividades habra cesado. Por pedido del Congreso, la CIA realiz una evaluacin de su programa de 24 aos de investigacin en PES tambin conocido como STAR GATE. El informe final fue hecho pblico en noviembre del ao pasado. La conclusin general es que el programa no aport ningn tipo de demostracin convincente de la existencia de alguna habilidad paranormal. Sin embargo, no todos los investigadores involucrados en la evaluacin manifestaron su acuerdo total con dicho informe. Jessica Utts, una especialista en estadstica de la Universidad de California, sostiene que ciertas personas manifestaban una capacidad extra-estadstica de Visin Remota (ver recuadro). Para Ray Hyman, un psiclogo de la Universidad de Oregon "la existencia de efectos extra-estadsticos no garantizan la conclusin de que el fenmeno paranomal fuera real".

Los primeros proyectos de investigacin fueron realizados en la compaa Stanford Research Institute (SRI) en Menlo Park, California (sin relacin con la Universidad homnima) y fueron dirigidos por Harold Puthoff y Russell Targ. A partir de 1990, los experimentos comenzaron a centralizarse en los laboratorios de Science Applications International Corportation (SAIC), en Palo Alto, California, conducidos por Edwin May.

Otro estudio reciente, tambin revel que en 17 de los departamentos de policas de las 50 ciudades ms importantes de Estados Unidos, se utilizaban psquicos para intentar resolver algunos de los crmenes. La tabla muestra los principales resultados de dicho estudio.

                                        Nro.de Ciudades     No              Si
Pregunta 1: Su departamento ha o esta usando algn psquico en sus investigaciones?

                                                48            31 (65%)     17 (35%)
Pregunta 2: El manejo de la informacin de carcter psquico recibe un tratamiento diferente?  

                                                 40            33 (83%)      7(17.5%)
Pregunta 3: Fue la informacin psquica de alguna utilidad?  

                                                  26            26 (100%)      0 (0%)
Pregunta 4: Es la informacin psquicas ms importante que la convencional?      

                                                   41            39 (95%)       0 (0%)


(*) Un encuestado (2.5 %) respondi algunas veces y otro encuestado (2,5 %) "depende de quien es el psquico".
Fuente: Skeptical Inquirer, vol.17, No.2, pp.148- 158, 1993

Martn Reiser, director de la Seccin de Ciencias del Comportamiento del Departamento de Polica de la ciudad de Los Angeles, realiz dos estudios sobre la utilidad de psquicos en las investigaciones criminolgicas (M. Reiser, Police Psychology: Collected Papers; Lehi Publishing Co., Los Angeles, 1982). El primero de ellos, en 1979, consisti en la participacin de una docena de psquicos en un experimento doble-ciego. Un investigador no vinculado al experimento seleccion dos casos resueltos y dos sin resolver. Los psquicos no fueron capaces de aportar ningn dato concreto. Un ao mas tarde, Reiser, perfecciono el experimento, incluyendo una docena de psquicos, una docena de estudiantes universitarios y una docena de policas profesionales. Nuevamente, un detective supervisor no relacionado con el experimento seleccion dos casos resueltos y dos sin resolver. Los psquicos generaron 10 veces mas volumen de informacin (en cantidad de palabras) que los otros dos grupos, sin embargo, pese a este hecho, no consiguieron aportar ninguna informacin ms relevante que la aportada por los otros dos grupos. Los psquicos no proporcionaron ms informacin til que la esperada estadsticamente.

A pesar de los 100 aos que las investigaciones psi llevan acumuladas, a pesar de los 20 millones de U$S que gast la CIA, las evidencias en favor de la existencia de una percepcin que trascienda a la de los cinco sentidos fsico-qumicos siguen siendo demasiado marginales y vagas. En el medio de esta historia, el hombre comn navega aguas poco tranquilas, aturdido frente a la propaganda asfixiante, a veces, sobre los poderes de la mente. Investigaciones como las conducidas por la CIA, contratacin de mentalistas por la polica, solo contribuyen a confundirlo an ms. Y eso es peligroso porque el conjunto de psquicos y el de delincuentes parecen no ser disjuntos.

Sobre los Experimentos Paranormales

Se han ideado una enorme cantidad de experimentos para intentar demostrar la hiptesis paranormal. Uno de ellos intenta determinar la accin a distancia o telequinesis. El experimento se basa en la utilizacin de equipos electrnicos que generan nmeros al azar (Random Number Generator o RNG), por ejemplo, entre 0 y 100. Una persona indica si el prximo numero generado ser mayor o menor que 50. Repite la operacin durante horas varios das, intercalando periodos de control en los que no intenta predecir el siguiente numero. Luego se contrasta la distribucin influenciada con la distribucin de control, verificando su calidad estadstica. La capacidad extra-estadstica significa que la distribucin afectada por una persona es diferente de la que produce el equipo electrnico, que, en general, tienen una distribucin uniforme (es decir todos los nmeros tienen igual probabilidad de salir).

Este diseo experimental tiene una falencia epistemolgica: no puede diferenciar telequinesis de la precognicin o adivinacin del futuro (si es que alguna de ellas realmente existe). En cualquier caso, de demostrarse algn efecto, este sera revolucionario. Uno de los laboratorios ms conocidos es el Princeton Engineering Anomalies Research (PEAR) de Princeton University. En l se viene trabajando en experimentos similares esde 1979 En todos los casos, las conclusiones parecen mostrar que de existir algn efecto, este sera muy marginal.

Otra de las reas de experimentacin psi es la llamada capacidad de visin remota, que tambin se suele testear con experimentos doble-ciego. Se colocan papeles con dibujos o fotos dentro de sobres cerrados, otros sobres quedan vacos. Ni el experimentador ni el sujeto bajo examen saben qu sobre tiene fotos o dibujos y qu sobres estn vacos. Los sobres cerrados son mostrados a cada uno de los sujetos, quienes por simple inspeccin intentan despus reproducir las imgenes del interior.

Otro experimento similar suele ser realizado con paisajes reales. En este caso un sujeto (el emisor) observa los paisajes y otro (el receptor), ubicado en una habitacin cerrada y sin contacto con el primero, intenta reproducir lo que aquel esta viendo. Luego se intenta encontrar el grado de fidelidad en la respuesta. En este caso al jurado se le presentan en forma separada fotos de los paisajes y los bocetos (o declaraciones orales) realizados por el receptor. El jurado no sabe cual es la correlacin. Busca aquellos dibujos que se parecen ms a algn paisaje. Ms de una vez se ha encontrado que se producen apareamientos completamente irreales. La foto y la figura ilustran un paisaje y el boceto correspondiente de un experimento real conducido en el SRI a principios de los '70. Es un ejemplo tpico. Cunto tienen de comn ambos dibujos? Qu utilidad puede tener esta descripcin del psquico? Creemos que con estas tcnicas difcilmente se pueda obtener alguna informacin de documentos de estado.

 

Alan Sokal en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales
Mam, por qu el rey est desnudo ?
Guillermo Mattei
artculo aparecido en la revista exactamente del 11 de junio de 1998

COPETE: Nada pareca opornerse a las corrientes de pensamiento posmoderno o, mejor, hasta el momento pocas voces haban conseguido encontrar espacios para expresar el disenso. Hasta que apareci en escena Alan Sokal, un fsico terico que por medio de una broma pesada (la publicacin de un artculo plagado de disparates en una prestigiosa revista de ciencias sociales) consigui agitar un debate, necesario y pospuesto, sobre cul es la forma de convalidar el discurso de las ciencias.
Un simple enter en una computadora del Instituto de Astronoma y Fsica del Espacio (FCEyN-CONICET) propaga la noticia casi instantneamente en toda la comunidad de la facultad: "Coloquios del IAFE, Viernes 17 de abril, El affair Sokal por (el mismsimo) Alan Sokal". Exactas es el ltimo de los foros acadmicos argentinos por el que pasa el charlista visitante y, en los anteriores, ya ha producido una inusitada repercusin periodstica.

Para EXACTAmente slo hay chance de hablar con Sokal, unos minutos antes del coloquio, durante el gape que astrofsicos y cosmlogos organizan en su honor. Editores y colaborador esperamos prudentemente que el visitante ilustre termine de degustar empanadas tpicas y buen vino para lograr su palabra. Pero, quin es Alan Sokal?

Alan Sokal: estadounidense, fsico, profesor de la Universidad de New York, cuarenta y tres aos y famoso en el mundillo intelectual por haberse convertido en una suerte de Caballo de Troya dentro de la fortaleza de ciertos crculos posmodernos de las ciencias sociales. Su estrategia?: enviar, a una prestigiosa revista estadounidense de estudios culturales, un artculo que, en la ptica de los editores, pareca ser la conversin de un miembro del stablishment de las ciencias duras al dogma de ciertos sectores hegemnicos de las blandas. En realidad, el artculo era un ingenioso y divertido experimento para demostrar que, con tal de que su discurso sintonizara con los prejuicios y el formato conceptual de los editores, podra ser a la vez un oscuro e incoherente batido de ciertos trminos tomados de la fsica y las matemticas con cuestiones propias de las humanidades.


"Teora cuntica de campos de la revolucin sandinista"

Hoy Alan Sokal es un fsico terico especializado en teora cuntica de campos aplicada a partculas elementales y en mecnica estadstica de fenmenos crticos. Tambin trabaja en fsica computacional y simulaciones numricas. Se autodefine como terico de la "fsica conjetural" y como fisicomatemtico que algunas veces "demuestra teoremas".

En sus aos de estudiante de doctorado en Princeton, a fines de los setenta, se interes por las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamrica, estudi castellano y comenz a militar en comits por la defensa de los derechos humanos y, en particular, en apoyo a los presos polticos chilenos y espaoles. "Nuestra tarea era doble: por un lado, solidarizarnos con los perseguidos por cuestiones polticas y, por el otro, presionar a nuestros diputados para que recortaran la ayuda a las juntas militares ", recuerda Sokal.

En 1981, cuando Sokal se doctora, comenzaba la guerra contrarrevolucionaria nicaragense con apoyo de Estados Unidos. Como a El Salvador no le iba mucho mejor, los comits de solidaridad concentraron sus esfuerzos en los problemas centroamericanos. "En las mismsimas entraas del monstruo, la tarea era frenar la destruccin que se haca de Nicaragua con los impuestos que nosotros pagbamos", explica Sokal.

Comprometido con la reconstruccin de Nicaragua, Sokal presenta su curriculum al comit que vehiculizaba la ayuda tcnica. As, entre los postulantes mdicos y los calificados para el manejo de diversas maquinarias, figuraba un especialista en teora cuntica de campos que tambin poda hacer docencia en matemtica, informtica o simplemente oficiar de traductor de algn otro tcnico. Managua evala positivamente su solicitud y, en los veranos del '86 al '88, Sokal trabaja como profesor de la Universidad Nacional Autnoma.

Si bien Managua no era escenario blico, la guerra se reflejaba en la dura crisis econmica. Sokal recuerda: "Un pas bastante pobre, atacado por otro casi cien veces ms grande en poblacin y treinta veces superior en ingreso por persona, tena que dedicar el sesenta por ciento del presupuesto nacional a la defensa. Por suerte, en los comienzos de la revolucin, haban invertido en educacin y salud". La vida universitaria no era sencilla en esas condiciones: los estudiantes varones estaban en el frente, el resto deba trabajar muchas horas y los transportes no funcionaban porque el bloqueo econmico no les permita conseguir combustible.


"Ruptura de simetra de la izquierda estadounidense"

Polticamente, Sokal se declara perteneciente a la casi inexistente izquierda democrtica estadounidense. Explica que, junto a otras corrientes de izquierda envueltas en sectarismos y actitudes conceptualmente autodestructivas, conforman el rea -polticamente intrascendente- del progresismo. Luego ironiza: " Todo dentro de lo que podra llamarse el modelo 'unipartidista' democano o republcrata".

Justamente, uno de los dos objetivos del experimento de Sokal tena una componente poltica. El primero fue la impostura intelectual o los graves abusos de conceptos que abundan en gran parte del discurso de las ciencias sociales. El segundo objetivo fue el llamado relativismo cognitivo, que postula que "la validez o invalidez de una afirmacin depende de la persona que habla o de los grupos sociales a los que pertenece; entonces, la ciencia moderna no es ms que un mito o una narracin o una construccin social entre otras construcciones sociales", explica Sokal. Aqu, la motivacin era doble: una intelectual y otra poltica. "En cuanto a lo intelectual, pienso que el relativismo cognitivo es fruto de confusiones y ambigedad del lenguaje y es intelectualmente dbil", dice Sokal para luego agregar: "en cuanto a lo poltico, es de destacar que este relativismo est fuertemente vinculado a la izquierda acadmica estadounidense y, a mi parecer, esto es suicida para ella -y para la izquierda en general-, ya que somos una porcin infinitesimal y adems tenemos que convencer conciudadanos de que nuestro anlisis de la realidad social es mejor que el resto de los anlisis".

Su anlisis poltico tambin incluye la realidad argentina: "S que tienen un gobierno democrtico entre comillas al igual que otros pases del rea", concluye.


"Hermenutica transformativa de la gravedad cuntica"

Actualmente, la cronologa del affair es bastante conocida. Sokal manda a la prestigiosa revista Social Text, en la que escriben autores con formacin literaria sobre temas sociolgicos y culturales, su (ahora histrico) artculo bajo el bizarro ttulo de Transgrediendo los lmites: hacia una hermenutica transformativa de la gravedad cuntica. Los editores deciden incluir el trabajo en un nmero especial dedicado a la crtica posmoderna de las ciencias naturales o, en sus palabras, a la "guerra de las ciencias". Tres semanas despus de la publicacin, Sokal manda un segundo artculo, pero esta vez a la revista Lingua Franca, para explicar que "en realidad, el primero era una parodia construida a base de citas de los disparates y las frases ms ridculas y sin sentido escritas por 'autoridades' intelectuales francesas y estadounidenses tales como Lacan, Derrida, Deleuze, Lyotard, Irigaray, etc.", confiesa. En suma, acababa de inducir -mediante el recurso del humor- la difusin en los circuitos acadmicos, y no tanto, de lo que nadie se atreva a insinuar: el rey (o ms bien, toda la realeza posmoderna) estaba desnudo.

En rigor, el material que apareca en el artculo slo era una pequea muestra. Sokal, luego de profundizar en la bibliografa durante tres meses, haba recopilado un voluminoso catlogo de medias verdades, cuartos de verdades, falsedades, sentencias correctas pero sin sentido, teoras especulativas con rango de ciencia establecida, analogas forzadas o ridculas, confusiones entre el significado coloquial de palabras tcnicas, apelaciones a criterios de autoridad y lgicas hermticas, todo fehacientemente atribuible a los popes posmodernos de las ciencias sociales.

Dos semanas despus estalla el debate, no solo en crculos intelectuales restringidos, sino tambin en medios masivos tales como el New York Times. Estimulado por amigos, tanto del campo de las ciencias formales como de las humanidades, Sokal le da forma de libro a su investigacin completa, con la colaboracin del fsico belga Jean Bricmont. As nace Impostures intellectueles.

El libro, editado en francs y prximamente en ingls, tiene dos partes. La primera es una antologa de los textos de grandes intelectuales franceses que abusan de los conceptos y trminos altamente tcnicos, con los que se dirigen a sus lectores no cientficos, sin preocuparse en lo ms mnimo por su significado y por el sentido de las frases. La segunda es una cuidadosa diseccin del caballo de batalla de ciertas corrientes actuales de la sociologa de las ciencias: el relativismo cognitivo.

La crtica sokaliana al relativismo cognitivo est dirigida fundamentalmente a la pretensin de estudiar no solamente las relaciones sociales en la comunidad cientfica, sino tambin el contenido mismo de las teoras cientficas desde un punto de vista social. Sokal concede que eso, en s mismo, no est mal y agrega que "los historiadores de las ciencias lo hacen todo el tiempo". "No obstante -sentencia Sokal- pretender hacerlo solamente desde el punto de vista social, sin tomar en cuenta los datos observacionales o experimentales que pueden inducir a los cientficos a adoptar o no adoptar cierta teora, es realmente ridculo".

En la opinin de Sokal, la ciencia -en tanto prctica humana- merece ser sometida a un anlisis social riguroso. Por ejemplo, "sobre qu problemas de investigacin son considerados importantes, cmo son distribuidos los fondos para la investigacin, quin gana prestigio y poder y por qu, qu papel juegan los expertos cientficos en los debates sobre la poltica pblica, en qu forma los conocimientos cientficos llegan a ser utilizados en la tecnologa y, sobre todo, para beneficio de quin", argumenta. Todas estas cuestiones estn fuertemente afectadas, no solo por la lgica interna de la investigacin cientfica, sino tambin por consideraciones polticas y econmicas apropiadas para el estudio emprico por parte de historiadores o socilogos. En un nivel ms sutil, indica Sokal, "las ciencias sociales deben intervenir hasta en el contenido del mismsimo debate cientfico: qu tipos de teoras pueden ser concebidas, qu criterios se pueden utilizar para optar por una teora determinada".

Finalmente, Sokal acepta que el compromiso poltico del analista social de la ciencia no representa inconveniente alguno siempre y cuando no lo cegue o le impida investigar correctamente. En su opinin, mucha de la crtica a la ciencia proveniente de la izquierda, el feminismo o la ecologa omiten la primera parte del anlisis sociolgico de la ciencia, es decir el de la argumentacin cientfica propiamente dicha.

Sokal y las imposturas intelectuales
por Leonardo Moledo


Qu deja en limpio la visita de Sokal y el xito rotundo que tuvo (reportajes en los diarios, citas en las radios, aulas llenas y otros etceteras). Probablemente, un cierto sabor de triunfo entre los cultores de las ciencias duras (entre quienes me cuento) y una movida divertida a costa de lacanianos, latourianos, derridianos y otras variedades. En cierto modo, el exito fcil: Sokal tuvo una idea verdaderamente brillante, y Lacan, Latour, Derrida, et caetera, pusieron el resto (como l bien dijo, "las partes mas divertidas de la parodia no las escrib yo sino ellos"). El premio mayor, a mi modesto entender, se lo lleva Luce Irigaray con su teorizacin sobre la mecnica de los fluidos y de los slidos.

Imposturas -la parte primera del libro de Sokal- es incontestable, no hay nada que discutir, solo disfrutar, y disfrutar tambin el hecho de que en adelante los aficionados a hablar de fractales, dar cursos sobre epistemologa del caos, citar la teora de catstrofes y evocar el principio de incertidumbre, la teora de la relatividad o el teorema de Godel, asimilndolos a la desocupacin, las ciencias sociales o el inconsciente, tendrn que poner un poco ms de cuidado y sentirn la sombra del ridculo. Un toque de atencin para los cientficos sociales de la corriente posmoderna.

Otros: como bien se ocuparon de aclarar Sokal y Bricmont, los disparates e imposturas que ellos denuncian representan una pequea parte de la obra de los autores aludidos; es verdad que la magnitud de los disparates extiende un justificable manto de sospecha sobre el resto de la obra, pero slo un manto de sospecha: sera pura soberbia intelectual considerar que son desechables. Adems, sera una muestra de ingenuidad.


En la misma cuerda: tambin es verdad que ambos autores probaron que muchos cientistas sociales posmodernos ignoran todo lo ignorable sobre ciencias duras y creen que la teora de la relatividad afirma que todo es relativo y por lo tanto sostiene el relativismo cultural. Pero uno podra preguntarse si, por ejemplo, los ingenieros y los mdicos tienen alguna idea de lo que significan las articulaciones simblicas de la sociedad, y si son conscientes de que, por ejemplo, solucionar los problemas de una comunidad no es solo cuestin de cemento y aparatos (recientemente fui testigo de una experiencia en Jujuy, en la que se trabajaba sobre la introduccin forzada del progreso, en un programa conducido por gelogos e ingenieros e -increblemente- ningn cientista social participaba del proyecto). Qu disparates se estarn cometiendo cuando arquitectos y constructores de diques se guan solamente por modelos de computadoras y son incapaces de pensar en la colaboracin de cientistas sociales pensando que todos ellos no son ms que charlatanes? Este es uno de los peligros que el propio Sokal admiti como consecuencias indeseadas de su affaire: reforzar los prejuicios que los cientficos duros tienen contra los cientficos sociales. Me llam muy agradablemente la atencin por otra parte que Sokal dijera en pblico que al fin de cuentas "las ciencias sociales son mucho ms difciles que las naturales, y que cualquier comunidad es mucho ms compleja que un electrn". Por eso hay que extremar el cuidado, y evitar prejuicios apresurados.

Una palabra, adems sobre el relativismo cognitivo y las posiciones que ubican a la ciencia como un relato ms entre otros grandes relatos mticos o religiosos. Naturalmente, no comparto semejante postura: creo firmemente en la existencia de una realidad objetiva, regida por leyes impersonales, independiente de nuestra capacidad de conocerlas y me parece ridculo sostener que los objetos cientficos son simples construcciones sociales y lingsticas. Pero tambin creo que sera profundamente errneo (e ingenuo) considerar que el affaire o Imposturas intelectuales resuelven el debate. El problema del relativismo cognitivo todava tiene mucha tela para cortar. Seria gravisimo darlo por terminado.

Y una ultima palabra: charlando y leyendo con cientficos duros muchas veces encuentro deducciones, conclusiones y derivaciones tericas a partir de experimentos con errores epistemologicos gruesos, aunque cumplan con ciertos protocolos de laboratorio (pienso en algunas conclusiones de genetistas, sociobiologos, cosmlogos anche neurlogos). Tambin en algunos campos de las ciencias duras no vendra nada mal, por cierto, un poquito de rigor epistemolgico.

Revista Ciencia Hoy

ENTREVISTA a Miguel ANgel Virasoro.
MARCOS SARACENO, HERNAN BONADEO y MARTIN KRUCXENSKI


Miguel Angel Virasoro se form como fsico en lo que para muchos fue la edad de oro de la facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, los ocho aos que corrieron entre 1958 y 1966, esto es, entre la normalizacin universitaria acaecida despus del derrocamiento del primer peronismo y la traumtica noche de los bastones largos, que marc el retorno del autoritarismo a la universidad pblica. Su carrera cientfica tuvo lugar casi exclusivamente en el extranjero, en Wisconsin, Berkeley, Princeton, Pars, Roma y, ahora, en el International Centre for Theoretical Physics, el ICTP, de Trieste, donde sucedi como director a Abdus Salam, el premio Nobel de fsica de 1979.

En 1973, en un breve perodo de regreso a la Argentina, fue decano de la su nombre y avances en la teora de cuerdas. La presente entrevista, realizada por fsicos, est principalmente dirigida a estos y seguramente resultar poco accesible a lectores ajenos a la disciplina. mencionada facultad. Entre sus contribuciones a la fsica terica se cuentan las lgebras que llevan
 
Quisiramos empezar por preguntarle cmo ve las direcciones actuales de la fsica terica, comparadas con las vigentes hace unos veinte aos, cuando ramos estudiantes. Nos gustara su opinin acerca de cmo han cambiado, si es que lo han hecho.
En las historias individuales interviene mucho la casualidad, que, por supuesto, uno puede aprovechar. No hay ejemplaridad ni finalidad. Yo empec con fsica de partculas elementales por casualidad. Haba dos o tres posibilidades en ese momento y el grupo que me pareci ms atractivo, por factores humanos, era el de partculas, compuesto entonces en la facultad de Exactas por Giambiaggi, Bollini, Pignotti, Bali y Mignaco, entre otros. Me senta muy cmodo trabajando en ese grupo y ello me decidi por partculas elementales. Antes haba tenido un momento de duda entre lgica simblica, matemtica pura y fsica. Entr en la fsica de partculas elementales en un momento muy particular, que despus vi repetirse continuamente: el creer que se haba llegado al final. Era la poca culminante de las teoras bootstrap. Se pensaba que ya no haba ms que buscar, que se haba arribado a la teora fundamental, que todo estaba conectado con todo y que haba una sola teora coherente con el todo. A m me gustaron esas ideas englobantes, universales, y me met de lleno en ellas. Empec a trabajar ac y despus me fui a Israel, donde entr en un grupo bastante lindo y activo, en el que estaban Hctor Rubinstein, Veneziano y Abemolo. Abordamos las ideas de bootstrap y, luego de ao y medio, por una de esas casualidades extraordinarias, estudiamos el caso muy particular de una reaccin que deba satisfacer ciertas ecuaciones; vimos que satisfaca las del primer nivel; fuimos, entonces, al segundo nivel, porque no tenamos otra idea, y vimos que tambin las satisfaca; y despus al tercer nivel y as sucesivamente. Yo me fui de Israel y Veneziano descubri la frmula que explicaba el asunto. Esto fue por 1968 y me irrit mucho, como es de imaginar, pues era un muchacho joven que perdi la ocasin de participar en algo importante, porque haba regresado a la Argentina. Empec a trabajar inmediatamente sobre las mismas ideas y, poco despus, viaj a Wisconsin, donde me empe por dos aos en seguirlas, lo que fue a terminar en un concepto muy amplio, que era la teora de campos de cuerdas, una manera de hacer teora de campos con objetos fundamentales que no eran puntiformes sino del tipo de una cuerda. Ello qued claro en dos aos; despus me fui a Berkeley para seguir trabajando en los mismos temas antes de volver a la Argentina.

Qu es la Teora Bootstrap?
ANGEL PIGNOTTI
En ingls, to pull oneself by the bootstraps es un giro idiomtico conocido. Proviene de que las botas suelen tener unos bucles o tiras en su parte superior llamados bootstraps por los que se las levanta para calzarlas. Significa, entonces, levantarse por los tiros de las botas, algo absurdamente imposible. En el lenguaje cotidiano, la expresin perdi su sentido literal y significa, ms bien, arreglarse solo. Aplicada a la fsica de partculas, es un ejemplo de la capacidad de algunos fsicos de burlarse de si mismos. La idea provino del libro Los aventuras del barn de Mnchhousen, una abra con fantsticos relatos de viaje. caza y guerra escrita en alemn en el siglo XVlll por Karl Friedrich Hieronymus Freiherr von Mnchhausen, traducida en la poca al ingls por E.R. Raspe, idioma en el que el giro se hizo conocido, ya que en alemn no significa nada. En uno de los episodios del libro, el valiente protagonista consigue evitar caerse a un ro por el procedimiento de sostenerse en el aire por sus bootstraps.
Cul es la relacin de esta imagen fantasiosa con la teora de partculas que estuvo en boga en la dcada de los sesenta Se trata, simplemente, de que en esta, a diferencia de lo que ocurra con teoras anteriores (y sigui ocurriendo con alguna posterior), no se requiere de entes externos elementales en los que apoyarla. Hasta ese momento, la descripcin de la materia se haba basado siempre en elementos externos: la qumica postula la existencia de elementos qumicos y describe las molculas como tomos de estos ligados entre ellas; la fsica atmica describe un tomo como un ncleo que mantiene ligados a su alrededor uno o ms electrones. Para la fsica nuclear, un ncleo consiste en das o ms nucleones (protones o neutrones), consideradas, hasta el advenimiento de la teora bootstrap, partculas elementales. En la actualidad prevalece la teora de que los nucleones, al igual que muchas otras partculas ms exticas que se han ido descubriendo, denominadas genricamente hodrones, se componen de otra familia de partculas, llamadas quarks. Se mantiene as una estructura de partculas, o una jerarqua de niveles de complejidad.
El concepto bootstrap, en cambio, pretendi proporcionar una teora eminentemente democrtica. en la cual todos los hadrones jugaran papeles cualitativamente iguales, y estuvieran compuestos unos por otras. As, el protn sera un estado ligado de un neutrn con un mesn Pi cargado positivamente (Pi+), o de un protn y un Pi0, o de otra combinacin de hadrones caracterizada por tener ciertas propiedades iguales a las del protn (carga elctrica, momento angular, carga bacinica, etc.). A su vez un Pi+ es un estado ligado de un protn, y un antineutrn y tres mesones Pi, etc. Esto tiene su correlato experimental en el hecho de que, si se transfiere suficiente energa a un protn, se lo puede fragmentar en dos partes: un neutrn y un Pi+, o cualquier otra de infinitas posibilidades.
Lo dicho no es suficiente para merecer el nombre de teora. Para ello es necesario realizar una formulacin matemtica con posibilidad de ser verificada en forma cuantitativa. Los intentos de formular una teora de estas caractersticas usando propiedades matemticas de analiticidad y conservacin de la probabilidad no lograron reproducir las resultados experimentales (por ejemplo, los cocientes de masas de diversas partculas). Por esa razn, y por los crecientes indicios de la existencia de quarks, la teora bootstrap fue dejada de lado, a pesar de sus rasgos atractivos.


-Su nombre est asociado con lgebras. Son las que se generaron en ese momento?
Exactamente. Era un tema que naca. Cualquier cosa que uno tocaba era importante. Lo impresionante, dira yo, fue ver cmo aparecieron antes, en Israel, si bien lo hicieron de manera algo tonta: por la eleccin de una reaccin muy particular y para estudiar cmo se satisfacen ciertas relaciones de autoconsistencia en ella. Una vez que uno se da cuenta de que hay una frmula cerrada, listo! En realidad, fue cuestin de explotar todo lo que vena de all. Precisamente para eso, Veneziano hizo su teora de las cuerdas abiertas. Yo encontr otra teora, la de las cuerdas cerradas. Todava en ese momento estaba dominado por la idea del bootstrap. En Wisconsin, con Sakita y Kikaua, empezamos a estudiar procesos en los cuales las cuerdas aparecan como estados virtuales, con lo cual toda la ideologa del bootstrap se vino abajo. Sakita lo hacia porque era un campista declarado, antibootstrap; yo, porque era el paso lgico a dar. Chew, que por ese entonces era el padre del concepto bootstrap, me consider un traidor.
-Cmo fue ese antagonismo?
Como dato histrico, en ese momento se contrapona la idea de que hubiese una teora de campos subyacente, que explicase las interacciones fuertes, a la teora de Chew, que era mucho ms global. Incluso algunos de los discpulos de Chew se volvieron despus discpulos de Capra, quien tambin lo fue de aquel, adems de autor de libros que comparan el zen con la fsica. En cierta manera, la disyuntiva era o la continuacin del pensamiento analtico tradicional, que comenzaba por la teora de campos, o la idea englobante, basada en que, en ltima instancia, como todas las partculas estaban compuestas por todas las dems, se poda empezar por cualquier lado y encontrar relaciones de autoconsistencia en todo. Era una idea muy vaga, presentada vagamente y con un enorme trasfondo filosfico; sobre todo, ms que en forma positiva, fue definida contra la teora de campos. En cierta manera, con el trabajo en Israel, nosotros le dimos cierto contenido, porque encontramos cmo hacer satisfacer ciertas relaciones de autoconsistencia en la ecuacin. Por ello, nuestros primeros trabajos se llamaron relaciones de bootstrap, reglas de bootstrap, etc. Luego de que Veneziano escribiera su frmula, qued claro que se pareca ms a una aproximacin de Born que a una teora completa. Pero si era eso, -por qu no agregar diagramas en los cuales las cuerdas aparezcan como estados virtuales? El problema es que as se genera una teora de campos y todo se derrumba. Nos encontramos en una disyuntiva y claramente elegimos la teora de campos. Veneziano se defina mucho ms ambiguamente. Qu pasaba en la teora de campos? En primer lugar estaba el programa de unitarizacin, algo que propusimos en Wisconsin. Luego, a partir de la idea de unitarizacin aparecieron otras teoras, como la de cuerdas cerradas, y tambin la famosa lgebra.
 -Y qu pas despus?
Me fui a Berkeley. Se produjo otra de las casualidades: haba venido a la Argentina por un perodo corto y regres a los EE.UU. convencido de que todo se derrumbaba, porque Giambiaggi no haba logrado arreglar nada para m. En cambio, se llam a un concurso en el que nos presentamos con Alberto Pignotti. Era el ao 71. Durante 1972, 73 y 74 prcticamente no pude hacer nada de lo que quera en los EE.UU., excepto por un alumno que tuve. En grupo, nos preguntamos qu se poda hacer de interesante en la Argentina: se nos ocurri que la oceanografa sera un tema atractivo, algo factible y adecuado a la Argentina, no slo en el sentido de que era til para el pas sino, tambin, porque podra tener cierta estabilidad, pues habra muchos organismos estatales independientes interesados en el asunto, desde las administraciones provinciales, las de los puertos, las nacionales, etc. Pareca un tema que daba para mucho y, de hecho, varios de los que entraron en l conmigo no salieron: por ejemplo, Silvia Garzoli, Zulema Garrafo y Pedro Ripa; otros, en cambio, cambiaron y yo mismo lo hice, cuando volv a los EE.UU., en 1975.
Era la segunda vez que me iba de la universidad. Primero lo hice en 1966, cuando renunciamos todos: present la tesis en l967 y me fui. En l975, cuando pens que slo parta por un ao, acept un puesto en el que se aprovechaban mis antecedentes en el campo de las partculas, pero con la posibilidad de hacer cualquier cosa. Tulio Regge me invit al Instituto de Estudios Avanzados de Princeton y me dediqu a la oceanografa en el Physical Fluid Dynamic Laboratory. Entonces vino el golpe y qued claro que no era cuestin de un ao. Volv a las partculas elementales con la cola entre las piernas, buscando trabajo. Regge decidi volver a Turn y me invit a acompaarlo. Pas, sin embargo, un ao en Pars ocupndome de partculas elementales.
En ese momento trabaj sobre monopolos magnticos y variables colectivas. Durante el perodo, era espectador de lo que pasaba. Segu trabajando un poco sobre cuerdas, que no eran para nada populares, y despus termin en Roma. Lo que me qued claro, entonces, era la idea de que diversas teoras se pueden presentar de maneras completamente distintas segn cmo se las mire. Por ejemplo, una teora de cuerdas puede aparecer como una de campos puntuales si se opta por un vaco y por las excitaciones de manera particular; una de campos puntuales puede aparecer como de cuerdas si se selecciona el vaco de forma particular, etc. Haba, sin embargo, un problema muy grave, el de elegir las variables colectivas relevantes.
Mi historia ms reciente comenz en Roma, donde volv a encontrar a Giorgio Parisi, a quien haba conocido en Pars, pero, por esas cosas raras de la gente, interactubamos muy poco. En un viaje a esta ciudad descubr que mis colegas de la cole Normale Suprieure lean con entusiasmo uno de sus trabajos. Enfrentado con la vergenza de saberme compaero de l y no haberme interesado por su obra, tambin me puse a hacerlo. Parisi daba una interpretacin de su solucin de los vidrios de espn. Con mis colegas nos pusimos a trabajar en ejemplos.
En un caso est apuntando a problemas fundamentales de la fsico, pero en el de los vidrios de espn est abordando algo que, si bien es altamente interesante y muy complejo, quiz no sea igualmente fundamental, por no decir trascendente. Aunque use los mismos tcnicas, advierto un cambio de mentalidad: paso de problemas fundamentales a otros que no lo son. Es cierto eso?
En ese momento yo estaba en Pars por dos o tres meses, me gust el problema, que era concreto, conoca el mtodo para encararlo y no me puse a pensar en su relevancia. Por un lado, tuvimos suerte, porque cuando uno se larga a estudiar un trabajo de otro no siempre encuentra cosas muy interesantes. Nosotros hallamos esa estructura ultramtrica y el hecho de que no se promedian las cosas. Por otro lado, a partir de all nos vino la idea de que, en realidad, los vidrios de espn son un prototipo, un arquetipo como dice Grard Tolouse, que tuvo mucha influencia en m en ese momento. Justamente, en eso consista la nueva manera de ver las cosas: no ponerse a estudiar un modelo porque sea una teora de la realidad, sino por ser un buen modelo. Uno estudia en profundidad un modelo porque cree que es la teora, aun cuando las ecuaciones se vuelvan complicadas, o piensa que es un arquetipo. De no ser as, si uno lo viera como un simple modelo, al aparecer dificultades, se preguntara por qu no cambiar las ecuaciones. En cambio, si piensa que es un arquetipo, la reaccin, ms bien, es no querer perder su complejidad. Por esa poca, Tolouse viaj a los EE.UU. y se enter de los modelos de cerebro. A partir de entonces me atrajo mucho la idea de tomar preguntas mal definidas pero interesantes y tratar de cumplir el difcil proceso de definirlas y, al mismo tiempo, encontrar la respuesta. Es la cosa realmente ms estimulante, muchsimo ms riesgosa que abordar un tema en el cual la pregunta est bien definida, en el que sabemos que se trata de algo relevante y en el que se puede aplicar determinado modelo. As, por un lado, se aprenden temas nuevos y, por otro, se enfrentan desafos muy importantes.
Usted ha descripto el conjunto de sus temas de estudio, que empieza con los partculas elementales y, en cierto manera, las interacciones fundamentales que explican todo el universo; despus paso por los vidrios de espn, que se podran llamar un sistema artificial, pero con propiedades interesantes; luego sigue con el cerebro, y creo que en este momento enfoca modelos econmicos. Si ve lo anterior como uno trayectoria en la fsica terica, le llama la atencin que abarque cosas tan diferentes. Sin embargo, usted ha participado de los cambios de la fsico de este siglo. Cmo se los podra explicar a, por ejemplo, un joven que acaba de recibirse?
Hablara de dos cuestiones. Por una parte, de mi desencanto con las teoras fundamentales, algo que puede haber sido un problema personal, aunque, en el fondo, no se puede dejar de reconocer que las teoras fundamentales, desde el tomo de hidrgeno hasta ahora, sistemticamente han corroborado el llamado modelo de la cebolla: se estudia un asunto y, cuando se lo comprende y se puede remover una capa de la cebolla, queda algo que parece tan complejo como lo anterior; uno supone, entonces, que debe tratarse de lo fundamental, saca otra capa de la cebolla y se repite el episodio. As hemos pasado del tomo de hidrgeno a la fsica nuclear y de esta a las interacciones fuertes. Permanentemente se encuentra uno con teoras que no tienen el aspecto de ser las ltimas, porque cada vez tienen ms parmetros y son cada vez ms artificiales. Los fsicos siempre encuentran que deben continuar con la siguiente capa de la cebolla, si bien en cada generacin hay un momento en el que piensan que han llegado a la teora ltima. Chew as lo haba credo y se equivoc. Hawking tiene un trabajo, titulado The end of theorethical physics, en el que dice que hemos arribado a esa ltima teora con la supergravedad en once dimensiones, cosa que, segn todos los indicios, no es lo que sucede. Por otro lado, todo el mundo sabe que, al pasar de una capa de la cebolla a la otra, los tiempos se alargan, simplemente por las dificultades experimentales. Ahora se vive una situacin particular en la fsica terica, porque se trabaja en problemas cuya verificacin experimental no se producir hasta dentro de ocho, nueve o diez anos; y si esa verificacin no proporcionara la respuesta, habr que esperar cuarenta anos. Quien quiera seguir por ese camino, que siga; yo prefiero desentenderme de una situacin de pasar de capa en capa y no encontrar el ncleo fundamental. Por ltimo, est lo que llamo el dilema sociolgico de la fsica terica: la relacin entre el espacio de fases de los problemas y el nmero de las personas. El primero es pequesimo hay en todo caso cuatro o cinco problemas fundamentales , pero el segundo es enorme, con la consiguiente congestin, por no llamarla amontonamiento. Cuando me pregunto cunto habr ayudado a la fsica terica a avanzar, mi respuesta es que logr llevarla un trecho muy pequeo (a pesar de las lgebras de Virasoro y de la teora de las cuerdas cerradas), y, de todos modos, si no lo recorra yo lo habra hecho otro. Tal es la presin. Estoy convencido de que en la teora de partculas elementales pasa lo mismo, y como, adems, los experimentos se han alejado, hubo una matematizacin increble, que no sabemos si ser relevante.
Algo muy importante es el desarrollo de las computadoras, que estn revolucionando la fsica, pues permiten definir una realidad virtual. Entre estudiar la realidad en un nivel microscpico, con sus infinitas complicaciones, y la teora fundamental, en la que uno define lo que parece esencial, hay un abismo. En este momento, la posibilidad de hacer modelos que se quedan a mitad de camino y se pueden verificar con la computadora est cambiando la manera de ver las cosas. Uno hace un modelo en el cual no incluye todos los fenmenos sino una parte, que analiza en profundidad y con todo detalle; por ese camino encuentra nuevos fenmenos cualitativos que generan nuevos problemas. Un modelo, por ser tal, no es realista y, por consiguiente, si uno no es muy honesto, puede quedar en el vaco; supone que el modelo representa ms o menos la realidad pero, cuando encuentra que una parte no lo hace, le resta importancia porque se trata de un modelo aproximado y, al final, termina con un juego en el que no sabe qu est poniendo a prueba. Se trata de un desafo conceptual del que no se puede saber adnde llegar. Lo que se ha hecho en torno del cerebro es el problema conceptual nmero uno, porque no se sabe con qu compararlo.

En la fsica de partculas, el modelo estndar explico todos los resultados experimentales conocidos o que se van o conocer dentro de poco tiempo. No se espero nada nuevo. Sin embargo, hay muchas teoras que tratan de seguir avanzando en la misma direccin, es decir, en unificar la escala de longitud aumentando lo de energa. Tienen bases slidas?
 Hay dos razones para seguir adelante. Una es que la teora estndar es fesima. Tiene tantos parmetros, algunos chicos y otros grandes, que realmente no da la impresin de que pueda ser la teora ltima del universo. Tiene problemas tcnicos relacionados con lo que llaman la naturalidad. Tendra que venir de otras teoras vlidas para distancias ms pequeas, cosa que resulta arbitraria. Es la misma idea por la cual los fsicos siempre han buscado teoras renormalizables, es decir, aquellas cuyos efectos se pueden conocer en su escala, sin ir a calcularlos en otras ms pequeas. Para poder predecir, una teora no renormalizable obliga a conocer todos los efectos en escalas menores. Siempre se ha sostenido que las teoras no renormalizables son poco naturales, no porque haya una razn fundamental para pensarlo, sino por la creencia de que el mundo es inteligible y claro. La otra razn para avanzar el modelo estndar es la gravitacin, que nadie sabe cmo incluir en otra teora. Ambos fundamentos son distintos. Si se encontrara una posible solucin a cmo tratar la gravitacin, para verificar si es verdadera, habra que esperar uno o dos milenios. La cuestin de la naturalidad es un poco distinta, aunque las escalas de tiempo tambin se estn alargando. Seguramente tiene que haber partculas supersimtricas, lo mismo que otras nuevas con propiedades distintas -axiones o lo que fuese-, cosas que, si existieran, podran (con suerte) verse en las prximas generaciones de experimentos; pero no hay seguridad de que as suceda y, si es en la prxima generacin, la otra va a tener que esperar treinta o cuarenta aos. El modelo estndar todava tiene un punto dbil: no es calculable.
 Se pueden explicar o la sociedad los temas que estudia un fsico terico? CIENCIA Hoy quisiera hacerlo. Cmo exponer a un lector culto los conceptos y teoras de la fsica actual? Qu significa el enorme xito de librera de la Breve historia del tiempo de Hawking, que nadie entiende pero todos compran?
 Lo que sucede con el libro de Hawking es que cuando lo lee un fsico busca entenderlo usando los modos de razonar propios de la disciplina, para los cuales el concepto fundamental es el isomorfismo, la idea de que una explicacin es equivalente a otra si da los mismos resultados. En cambio, alguien que no es fsico que lea el libro de Hawking lo entender en trminos metafricos, para los que la palabra tiene un gran valor. Si Hawking en vez hablar de agujeros negros hubiese empleado la expresin singularidades compuestas, para un fsico no habra cambiado nada, pero para el lego se habra modificado todo. El color negro seguramente ilustra bien al lector de Hawking, y si este hubiese dicho agujero chupante, hubiese resultado an ms claro. Una persona ajena a la fsica se explica y razona con palabras. Mi experiencia proviene de hablar sobre modelos de cerebro, tema que atrae a audiencias con esas caractersticas. Uno tiende a usar una palabra si la ha definido antes y a atenerse a los trminos de esa definicin, pero el no fsico, en cambio, la entiende y usa en su sentido metafrico, de la misma manera, en realidad, como nosotros empleamos y entendemos el lenguaje cuando leemos una novela o una poesa.
 Qu le parece que busca el lector de Ciencia Hoy?
 Seguramente, que le expliquen la verdad mediante la metfora, cosa bastante difcil, pues se necesita usarla muy bien. Creo que los cientficos tienen miedo de lo que digan sus colegas y por eso no usan ni ven con simpata el mtodo de Hawking, que consideran la peor manera de transmitir algo. Poqusimos fsicos se han interesado por el libro de este, porque lo juzgan ininteligible, lleno de confusiones y de puntos poco claros. Para el lego, esa confusin da lugar a que deje volar su imaginacin y se imagine las cosas. Lo nico que se puede hacer es emplear la metfora de la manera ms evocativa posible, para que se transmita la forma de pensar de quien escribe. Yo no soy capaz de transmitir la excitacin y la imaginacin en vez del rigor cientfico, por lo que no sera un buen autor de obras de divulgacin, ni podra tener el xito editorial de Hawking.

 

PROFESOR DE MATEMATICA
profesor-fisica-matematica
COMUNICATE

4551-5891
15-6891-2328

Descuentos por clases grupales
si venis con un grupo previamente armado te hacemos un descuento
Lecturas recomendadas y Sitios de inters

Aqui podras encontrar informacin til acerca de materiales de estudio clasificado por temas y por niveles, asi como una guia de sitios de inters

Clases particulares de Fsica y Matemtica y Clases grupales.
Ms info
Servicios de Computacn

Consulte por nuestros servicios de computacin

Clases particulares de Matematica y Fisica
Consulte por clases particulares de Matematica y Fisica
Clases particulares de Fsica y Matemtica y Clases grupales.
PROFESOR DE MATEMATICA Imprimir
Profesor para Clases de Fisica Matematica Recomendar esta pgina
Agregar a Favoritos!
profesor-fisica-matematica
Clases de Quimica
  • Fisico-Quimica
    (nivel secundario)
  • Inorgnica y Orgnica
    (nivel medio y superior).
Clases de Matematica
  • Anlisis
  • Algebra
  • Geometra
  • Probabilidad y Estadstica.
  • Matematica discreta
  • Investigacin Operativa
  • Matemtica financiera.
  • Clculo numerico:
    introduccin
    al clculo numrico
  • y programacin con  Matlab.
Clases de Fisica
  • Mecnica
  • Hidrodinmica
  • Biofsica
  • ptica
  • Termodinmica
  • Electricidad
  • Electromagnetismo
  • Fsica Moderna
    (Atmica y Nuclear).

Clases particulares de Fsica y Matemtica y Clases grupales.
Home | Quienes somos y porque elegirnos | Metodologia de la enseanza - Que ofrecemos | Materias dictadas | Clases de Fsica | Clases de Matematica | Servicios y cursos varios ofrecidos | Libros de Fisica y Matematica | Articulos y temas de interes general | Contctenos | Mapa |

Centro de Estudios Colegiales, Todos los derechos reservados, copyright 2008
Tel.: 4551-5891 / 15-68912328, Buenos Aires, Argentina
apuceiro@arnet.com.ar

ltimas bsquedas: Profesor, profesores, Docente, docencia, Profesores de fsica, Profesor de matematica, Profesor de Fisica y Matematica, Clase , Curso, Consulta, Clases de apoyo, Clases de consulta, Clases de apoyo en Fisica, Clases de apoyo en Matematica, Clases de apoyo en Fisica y Matematica, Clases individuales, Clases grupales, Niveles, Secundario, Universitario, Ingreso a la Universidad, CBC, cursos de Ingreso a colegios especiales, Pellegrini, Nac Buenos Aires, ORT, Paideia, Profesor de Clases de Apoyo y consultas de Fisica Matematica, Trabajos prcticos, Aprendizaje, Clases de apoyo, clases de matemtica, clases de fsica

Diseo web y optimizacin www.paginadigital.com.ar

<h1>Profesores de fisica y matematica, clases de apoyo</h1>Profesor, profesores, Docente, docencia, Profesores de fsica, Profesor de matematica., Profesor de Fisica y Matematica, Clase , Curso, Consulta, Clases de apoyo, Clases de consulta, Clases de apoyo en Fisica, Clases de apoyo en Matematica, Clases de apoyo en Fisica y Matematica, Clases individuales, Clases grupales, Niveles, Secundario, Universitario, Ingreso a la Universidad., CBC, cursos de Ingreso a colegios especiales, Pellegrini, Nac. Buenos Aires, ORT, Paideia, Profesor de Clases de Apoyo y consultas de Fisica Matematica, Trabajos prcticos, Aprendizaje